lunes, 10 de noviembre de 2008

Derrota en Rosario...


Cayó un chaparrón hasta el momento del inicio del partido, casi hasta la apertura del marcador por parte del equipo rojiblanco, a los tres minutos de juego. Pero el elenco de “Teté” Quiroz no aguantó la ventaja lograda, y en otra actuación decepcionante, cayó 3 a 1 frente a un pobre Tiro Federal que, con muy poco, pudo haber goleado al conjunto santafesino.
La calurosa siesta rosarina pedía a gritos un remanso que haga más llevadero lo que en pocos minutos se iba a disputar en el campo de juego de Tiro Federal, en pleno barrio Ludueña de la ciudad del sur santafesino.

Y media hora antes de que Néstor Pittana, el árbitro del encuentro, le diera la orden a Paulo Rosales de empezarlo, ocurrió lo que el ennegrecido horizonte del cielo hacía prever: la intensa lluvia regó el césped y las hirvientes cabezas de los pocos simpatizantes locales en el estadio “tirolés”. Pero no duró mucho tiempo, apenas el cordobés movió el balón por primera vez, dejó de llover, aunque el sol ya no se volvería a ver en toda la tarde.

Los que sí aparecieron por el medio de la defensa del elenco rosarino, apenas pasados los tres minutos, fueron César Pereyra y Martín Zapata. El “Pelado” se animó a encarar y en la medialuna encontró al “Chapa”, quien casi llevándose la pelota por delante, quedó mano a mano con Silvonei Ferreira y con un remate bajo y cruzado de zurda que se metió en el rincón izquierdo del moreno, puso el 1 a 0 a favor de Unión.

Comienzo auspicioso para los dirigidos por Fernando Quiroz, pero que lamentablemente duró poco. Un minuto más tarde, en una jugada que se repetiría varias veces, partió el pelotazo frontal hacia el único delantero del local, Javier Rossi (que a la postre se convirtió en la figura de la tarde), quien aprovechó lo mal parada que estaba la defensa rojiblanca, para fusilar a Aseff con un tiro que se metió debajo del travesaño.

Así comenzó la etapa inicial, con dos goles en cinco minutos, un piso “rápido” por el agua caída, y sobre todo con la buena y sana intención de la visita de convertirse en protagonista del compromiso. No porque haya creado más situaciones de gol que el local, aunque las tuvo, sino que controló algo mejor la pelota a través del buen trabajo del autor del tanto (Zapata) como doble cinco adelantado, más la labor criteriosa de Torres y Fontana por las bandas, y de Pereyra y Guerra en la delantera.

Dos equipos en uno

Hasta los primeros 30 minutos de ese período dominaron los de “Teté”. El arquero brasileño de Tiro se había quedado con un cabezazo del goleador Guerra y “Coqui”, con un zurdazo cruzado que pasó cerca del caño derecho del arquero, preocupó a José María Bianco, que a los gritos pedía orden y tranquilidad.

Sin sobrarle demasiado, Unión estaba más cerca de aumentar, pero a la vez, no transmitía seguridad en el fondo. El “Chaucha” Bianco dispuso un mediapunta como el ex tatengue Pablo Bezombe, y un solo punta, Javier Rossi, y entre ellos se las ingeniaban para crear algún acercamiento al área del “Turco”.

Los otros que hicieron mucho para que Tiro inquiete algo a los de la avenida fueron los mismos futbolistas de Unión. Faltaban tres minutos para que terminara el primer tiempo y luego de un deficiente saque lateral a favor, Fernando Fontana lo complicó a Vera, que no pudo con el ímpetu de Rossi, anticipándolo al defensor, llegó a la línea de fondo y su centro lo encontró solo por el medio del área a Bezombe, quien remató bajo al palo derecho del “Turco”.

Ahora Unión perdía 2 a 1 y tenía que remar contra la corriente cuando hacía agua por todos lados, aun sin que caiga ni una sola gota de lluvia. Se iba al descanso abajo en el marcador y con el ánimo por el piso. Por lo realizado en esa primera parte, la victoria le quedaba grande al local, pero los de Quiroz habían hecho lo posible porque así fuera: se equivocaron mucho en defensa y no acertaron en ataque.

¿Tocó fondo?

Cuando De La Fuente entró por Vera y se ubicó en el centro de la línea de mediocampistas para jugar el segundo tiempo, rápidamente se notó el cambio táctico para afrontar esa parte. Del 3-4-1-2 se pasó al 4-3-1-2, Fontana ocupó el lateral derecho, Pérez el izquierdo, y Alessandria y Yacob se ubicaron en el centro de la defensa; Zapata, De La Fuente y Torres en la línea de medios, con Rosales como enganche y los mismos delanteros, Pereyra y Guerra.

En los primeros instantes del complemento, Unión tuvo un par de oportunidades para igualar, sobre todo mediante una buena jugada entre Rosales y Guerra que terminó con el disparo del enganche cordobés apenas desviado, a los ocho minutos. Pero a los diez, otro pelotazo frontal desde más de 30 metros al área tatengue ejecutado por Menicocci, y la desinteligencia entre Alessandria y Aseff fue aprovechada nuevamente por Rossi para, de cabeza, anticipar al “Turco” y decretar el 3 a 1 a favor de Tiro Federal.

Después de ese tanto, Unión pareció el Titanic hundiéndose en un “charquito”. Ya no había respuestas técnicas, ni tácticas, ni estratégicas y, lo que es peor, ni anímicas. Ni siquiera las encontró Fernando Quiroz en el banco, intentando con las entradas de Márquez y Arrúa por un “borrado” Pereyra y un “desaparecido” Rosales. Igualmente, a esa altura del partido, cualquiera que hubiese salido estaba bien reemplazado.

El “Chaucha” Bianco mandó a su equipo diez metros más atrás, esperó lo que hacía Unión (que era muy poco, casi nada), y dejó que Bezombe y Rossi exigieran un par de veces a Aseff, que de esa manera evitó la goleada.

Así culminó la incursión de Unión por barrio Ludueña: con un córner a su favor ejecutado por Lucas Alessandria, toda una postal que resume la pobre actuación rojiblanca. Preocupante por cierto, como lo expresó el propio Quiroz. Nuevamente tres goles en contra y un equipo sin respuestas.

¿Habrá pasado lo peor? “Teté” dijo que se tocó fondo. Pero Unión, en barrio Ludueña, hizo agua cuando había dejado de llover.

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